El acoso callejero nunca es bienvenido. Ya sea de carácter verbal, no verbal o físico con connotaciones sexuales, se considera acoso.
Si sientes que algo no está bien, probablemente no lo esté.
Tocamientos y abrazos no deseados, presionar o rozarse contra el cuerpo de la persona, gestos sexualmente explícitos, rozarse "accidentalmente", comentarios inapropiados sobre el cuerpo, ruidos de animales…